Teletransporte

via Ciencia Kanija by Kanijo on 3/5/08

Parte de la ciencia-ficción más extrema es básicamente factible.

Cualquier aficionado a la ciencia-ficción ha visto todo esto antes: rayos que atraviesan muros, viajes en naves estelares que se mueven más rápido que la luz, o viajar instantáneamente a lugares lejanos en el espacio y el tiempo. Estas ideas no sólo son creativas fantasías, no obstante; surgen a partir de la física teórica, especialmente del trabajo de Albert Einstein, cuya visión incluyó un universo que se curva sobre sí mismo en un espacio de tres dimensiones y una cuarta dimensión invisible del tiempo. Si la versión de Einstein del universo es correcta — y los experimentos realizados en el último siglo sugieren que esencialmente lo es — entonces las proezas de ficción basadas en sus teorías podrían ser también posibles. El potencial se ha hecho tan tentador que los físicos serios ahora comentan con regularidad tecnologías basadas en Einstein en las más renombradas revistas de su campo.

Uno de los más agudos de tales especuladores es Michio Kaku, físico de la Universidad de Nueva York. El legado científico de Einstein, apunta Kaku, ya ha constituido la base de muchos inventos increíbles, incluyendo el láser y el sistema de posicionamiento global (GPS). Pero, ¿qué necesitaríamos para llegar al siguiente nivel, desarrollar tales extrapolaciones del genio de Einstein para viajar mediante agujeros de gusano y teletransportarnos a través del espacio o viajar adelante y atrás por el tiempo? Los científicos ya han comenzado el trabajo, y Kaku informa aquí de sus progresos.

Otro espejo

En películas de ciencia-ficción como Stargate y Contact, los agujeros de gusano conectan puntos distantes del universo, permitiendo a la gente viajar de un punto a otro en mucho menos tiempo que los cientos o millones de años requeridos para realizar el viaje a la velocidad de la luz, la mayor velocidad convencional. La Teoría de la Relatividad General de Einstein sugiere la posibilidad de agujeros de gusano — atajos literales a través del espacio-tiempo provocados por la curvatura del propio universo. Pero, ¿existen realmente los agujeros de gusano, o son quimeras matemáticas?

Existen varios problemas graves que afrontar. Muchas soluciones dan como resultados “agujeros de gusano no atravesable”. Al igual que con los agujeros negros, una vez sobrepasas el horizonte de eventos de tal agujero de gusano, nunca lo abandonaras. En 1988, Kip Thorne y sus colegas de Caltech encontraron una posible salida: un agujero de gusano atravesable, uno a través del cual podrías pasar libremente de un lado a otro. De hecho, para una solución, el viaje a través de un agujero de gusano no sería peor que un viaje en avión.

Hay un inconveniente, sin embargo, que hizo impracticables tales agujeros de gusano. La gravedad aplastaría la garganta del agujero de gusano, destruyendo a los viajeros que intentasen alcanzar el otro extremo. Para estabilizar la garganta del agujero de gusano, los científicos necesitarían la fuerza repulsiva, o tal vez, las entidades más exóticas y especulativas del universo: energía y masas negativas. Posiblemente, usarlos podría mantener abierta la garganta lo suficiente como para permitir a los astronautas tener un camino despejado.

Los científicos han buscado materia negativa en la naturaleza, hasta ahora sin éxito. Debería apuntarse que la antimateria y la materia negativa son dos cosas completamente distintas. La primera existe y tiene energía positiva pero carga contraria. La materia negativa no se ha demostrado que exista. La materia negativa es bastante peculiar debido a que es más ligera que nada. De hecho, flota. Al contrario que los meteoros que impactan con los planetas, arrastrados por su gravedad, la materia negativa repelería grandes cuerpos como estrellas y planetas. Sería repelida, no atraída. Por tanto, aunque la materia negativa podría existir, esperamos encontrarla sólo en el espacio profundo, ciertamente no en la Tierra.

Incluso si pudiésemos situar o crear energía o materia negativa, aún sigue existiendo un gran problema: obtener y manipular lo suficiente de tal materia. Matthew Visser de la Universidad Victoria en Wellington, Nueva Zelanda, estima que la cantidad de materia negativa necesaria para abrir un agujero de gusano de un metro de ancho sería comparable a la masa de Júpiter, excepto que sería negativa. Dice, “Se necesita aproximadamente la masa de Júpiter menos uno para realizar el trabajo. Sólo manipular la energía de la masa positiva de Júpiter ya es bastante peculiar, bastante más allá de nuestras capacidades en el futuro previsible”. Podrían pasar milenios antes de que podamos siquiera pensar en controlar energía a tal escala.

Aún así, si los creásemos, los agujeros de gusano podrían abrir puertas no sólo al espacio, sino también al tiempo.

Construir una máquina del tiempo

Desde la perspectiva de la ciencia, el viaje en el tiempo era imposible en el universo de Newton, donde se veía como una flecha. Una vez lanzada, no podía nunca desviarse hacia el pasado. Un segundo en la Tierra era un segundo en todo el universo. Este concepto fue desbancado por Einstein, quien demostró que el tiempo es más como un río que fluye a lo largo del universo, acelerando y frenando conforme serpentea a través de estrellas y galaxias. Por lo que un segundo no es absoluto, varía conforme nos movemos a lo largo del universo.

En un tiempo considerado en los límites de la ciencia, el viaje en el tiempo de pronto se ha convertido en la zona de juegos de los físicos teóricos. Como Thorne ha escrito: “El viaje en el tiempo era terreno exclusivo para los escritores de ciencia-ficción. ¡Cómo han cambiado los tiempos! Ahora nos encontramos eruditos análisis sobre el viaje en el tiempo en revistas científicas serias, escritas por eminentes físicos teóricos …. ¿Por qué este cambio? Debido a que los físicos se han dado cuenta de que la naturaleza del tiempo es un tema demasiado importante para dejarlo únicamente en manos de los escritores de ciencia-ficción”.

La razón de todo este entusiasmo es que las ecuaciones de Einstein permiten muchos tipos de máquinas del tiempo. El diseño más prometedor está basado en un agujero de gusano atravesable. Este agujero de gusano se construye con ambos extremos situados inicialmente cerca. Dos relojes, uno en cada extremo, marcan sincronizados. Ahora toma un extremo del agujero de gusano y su reloj y envíalo al espacio a casi la velocidad de la luz. El tiempo decelera en ese extremo debido a un efecto de la Teoría de la Relatividad Espacial de Einstein conocido como dilatación temporal: Relativo a un observador estacionado en el suelo, el tiempo a bordo de la nave parece frenarse; relativo a la nave, el tiempo para el observador en el suelo parece acelerarse.

Dado que los dos relojes de los extremos del agujero de gusano no permanecen sincronizados, un viajero que atraviese el agujero de gusano de un extremo al otro puede moverse adelante y atrás en el tiempo. Existe un límite en cuánto puede viajar en el tiempo — es capaz de viajar hacia atrás sólo hasta el punto en que se construyó la máquina.

Cuando se habla sobre el potencial del viaje en el tiempo, aún hay un feroz debate. En 1997 Bernard Kay y Marek Radzikowski de la Universidad de York en Inglaterra y Robert Wald de la Universidad de Chicago demostraron que el viaje en el tiempo era consistente con todas las leyes conocidas de la física, excepto en un lugar — cerca de la entrada a un agujero de gusano. Aquí es justo dónde se esperaría que la Teoría de Einstein colapsara y los efectos cuánticos, que trabajan a nivel subatómico, tomasen el relevo. El problema es que cuando intentamos calcular los efectos de la radiación conforme entramos en una máquina del tiempo, tenemos que usar una teoría que combine la Relatividad General de Einstein con la Teoría Cuántica de la Radiación. Aún cuando ingenuamente hemos tratado de hacer esto, la teoría resultante no tiene sentido. Arroja una serie de respuestas infinitas que no tienen significado.

Aquí es donde entra en juego una Teoría del Todo. Todos los problemas del viaje en el tiempo a través de un agujero de gusano que han aquejado a los físicos (la estabilidad de un agujero de gusano, la radiación que podría matarte, el cierre del agujero de gusano cuando entras en él) se concentran en el horizonte, precisamente donde no tiene sentido la Teoría de Einstein.

Por tanto la clave de la comprensión del viaje en el tiempo es comprender la física del horizonte, y sólo una Teoría del Todo que unifique la relatividad de Einstein y el dominio cuántico puede explicar esto. Por tanto la resolución final a si todos estos dispositivos de ciencia-ficción son posibles tendrá que esperar hasta que los científicos puedan desarrollar finalmente una teoría del universo que trascienda incluso a la de Einstein.

Teletranspórtame

Tal vez la más tangible de las tecnologías punta sugeridas por las Teorías de Einstein es el teletransporte. La clave está en un famoso artículo de 1935 de Einstein y sus colegas Boris Podolsky y Nathan Rosen. Irónicamente, en su artículo proponen un experimento – el conocido como experimento EPR, por las iniciales de los tres autores — para acabar, de una vez por todas, con la introducción de la probabilidad de la Teoría Cuántica en la física. La Teoría Cuántica requiere de la probabilidad debido a que sus fórmulas no describen directamente cosas como la posición precisa de la partículas. En lugar de esto, las fórmulas describen ondas, conocidas como funciones de onda de Schrödinger. La amplitud de las ondas en una posición concreta se traduce como la probabilidad de que una partícula pueda encontrarse en ese punto.

Como apuntó el experimento EPR, de acuerdo con la Teoría Cuántica, si dos partículas – electrones, por ejemplo – inicialmente vibran al unísono (un estado llamado coherencia), pueden permanecer en sincronización ondulatoria incluso si se separan una gran distancia. Dos electrones pueden estar separados billones de kilómetros, pero aún así tienen una función de onda invisible de Schrödinger que los conecta, como un cordón umbilical. Si algo le sucede a uno de los electrones, parte de su información es transmitida inmediatamente al otro, más rápido que la velocidad de la luz. Este concepto — que las partículas que vibran en coherencia tienen algún tipo de conexión interna — es conocido como entrelazamiento cuántico. Einstein llamó irónicamente a esto “acción fantasmal a distancia”, y lo usó para “demostrar” que la Teoría Cuántica estaba equivocada, dado que nada puede viajar más rápido que la luz.

Pero en los años 80, Alain Aspect y sus colegas de Francia realizaron el experimento EPR usando fotones entrelazados emitidos a partir de átomos de calcio y dos detectores situados a 13 metros de distancia. Los resultados concuerdan exactamente con la Teoría Cuántica. ¿Estaba entonces Einstein equivocado respecto a la velocidad de la luz como un límite de velocidad universal? En realidad no. En el experimento de Aspect, la información viajó más rápido que la velocidad de la luz, pero la información era aleatoria, por tanto inútil.

Aún así el entrelazamiento abre la puerta al teletransporte. En 1993 científicos de IBM, liderados por Charles Bennett, demostraron que era físicamente posible teletransportar objetos, al menos a nivel atómico, usando el experimento EPR. Hablando con propiedad, demostraron que se podría teletransportar toda la información contenida dentro de una partícula. Dos partículas con la misma información son idénticas, por lo que transportar la información es esencialmente lo mismo que teletransportar la propia partícula. Desde entonces, los físicos han sido capaces de teletransportar fotones y átomos de cesio completos. Dentro de unas pocas décadas, los científicos pueden ser capaces de teletransportar moléculas de ADN o incluso virus.

En estos experimentos de teletransporte, los físicos comienzan con, digamos, dos átomos A y C. Supongamos que deseamos teletransportar información del átomo A al C. Empezamos por tener un tercer átomo, B, que comienza entrelazado con C. Ahora el átomo A entra en contacto con B, de tal forma que la información contenida en A se transfiere a B. Dado que B y C estaban originalmente entrelazados, la información de A ahora se ha transferido al átomo C; alguien que examine el átomo C sería incapaz de decir la diferencia entre éste y el átomo original A.

En entrelazamiento destruye la información dentro del átomo A (por lo que no tenemos dos copias tras el teletransporte). Esto significa que cualquiera que sea teletransportado de esta forma moriría en el proceso. Pero el contenido de información de su cuerpo aparecería instantáneamente en algún otro lugar. En otras palabras, moriría en un lugar para renacer en otro.

En 2007 Ashton Bradley del Centro de Excelencia para Óptica Atómica Cuántica del Consejo de Investigación Australiano en Brisbane propuso otro método de teletransporte, explotando otra visión de Einstein, un estado de la materia conocido como condensado Bose-Einstein, o BEC, que es una de las sustancias más frías del universo. Un BEC está a una millonésima de mil millonésima de grado por encima del cero absoluto, una temperatura que sólo se encuentra en laboratorio. Cuando ciertas formas de materia se enfrían cerca del cero absoluto, sus átomos se desploman al menor estado de energía, por lo que todos vibran al unísono. Las ondas cuánticas de todos los átomos se solapan de tal forma que, en cierto sentido, un BEC es como un superátomo gigantesco. Einstein y Satyendra Nath Bose predijeron este extravagante estado de la materia en 1925, pero no fue hasta 1995 cuando finalmente se creó en el laboratorio.

Así es como funciona el dispositivo de teletransporte australiano. Empieza con un conjunto de átomos de rubidio superfríos en un estado de BEC. Se aplica un rayo de materia, también hecho de átomos de rubidio, al BEC. Estos átomos también se desploman al menor estado de energía, arrojando el exceso de energía en forma de pulso de luz. Este rayo de luz se envía entonces a través de un cable de fibra óptica. Es notable apuntar que contiene toda la información cuántica necesaria para describir el rayo de materia original (por ejemplo, la posición y velocidad de todos los átomos). El rayo de luz impacta en otro BEC, el cual se convierte en el rayo de materia original.

Dado este progreso, ¿cuándo podríamos ser capaces de teletransportarnos a nosotros mismos? Los físicos esperan teletransportar moléculas complejas en los próximos años. Tras eso, tal vez moléculas de ADN o incluso virus podrían transportarse en las siguiente décadas. En principio, no hay nada que evite el que podamos teletransportar a una persona real (suponiendo que aceptemos el riesgo), pero los problemas técnicos son asombrosos. Se necesita de algunos de los laboratorios físicos más precisos del mundo para crear coherencia entre dos diminutos fotones de luz y átomos individuales. De hecho, podríamos necesitar siglos o más para que podamos teletrasnportar los objetos cotidianos, si es que es finalmente posible.


Autor: Michio Kaku
Fecha Original: 28 de febrero de 2008
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Física espeluznante

via Ciencia Kanija by Kanijo on 8/13/08

Extraños eventos que el propio Einstein llamó “espeluznantes” podrían tener lugar a, al menos, 10 000 veces la velocidad de la luz, de acuerdo con el último intento de comprenderlas.

Los átomos, electrones, y el resto de bloques básicos infinitesimalmente diminutos del universo pueden comportarse de una forma un tanto extraña, yendo completamente en contra de la forma en que normalmente los experimentamos. Por ejemplo, a veces puede decirse que los objetos están en dos o más lugares al mismo tiempo, o giran en sentidos opuestos simultáneamente.

Una consecuencia de este oscuro dominio de la física cuántica es que los objetos pueden quedar vinculados entre sí, de tal forma que lo que sucede a uno instantáneamente tiene efecto sobre el otro, un fenómeno apodado “entrelazamiento cuántico”. Esto se mantiene como cierto, no importa lo separados que estén los objetos entre sí.

Einstein se rebeló contra la noción de entrelazamiento cuántico, llamándolo con sorna “acción espeluznante a distancia”. En lugar de esto se podría argumentar que los objetos entrelazados liberan una partícula desconocida o algún otro tipo de señal a alta velocidad que influye en su compañera, dando la ilusión de una reacción simultánea.

En el pasado, los experimentos han descartado cualquier sospecha de señales ocultas en el dominio de la física clásica. Aún así, permanece una posibilidad exótica — con tales factores X viajando más rápido que la velocidad de la luz.

Para investigar esta posibilidad, científicos en Ginebra, Suiza, comenzaron con un par de fotones entrelazados, o paquetes de luz. Estos pares fueron separados y enviados a través de cables de fibra óptica proporcionados por Swisscom a dos estaciones suizas en pueblos separados 18 kilómetros. Las estaciones confirmaron que cada par de fotones permanecía entrelazado — analizando uno, los científicos podían predecir aspectos de su compañero.

Para cualquier señal oculta el viaje de una estación a otra era de apenas 300 billonésimas de segundo — la rapidez a la que las estaciones podía detectar con precisión los fotones — cualquier factor x tenía que viajar a, al menos, a 10 000 veces la velocidad de la luz.

De la misma forma que a Einstein podría haberle desagradado la noción de entrelazamiento cuántico, también reveló que las señales no podrían ser transmitidas más rápido que la luz. Cualquier “acción espeluznante a distancia” más rápida que la luz es por tanto implausible, dijo el investigador Nicolas Gisin, físico en la Universidad de Ginebra. En lugar de esto, “lo que es fascinante de esto es que vemos que la naturaleza es capaz de producir eventos que pueden manifestarse en distintas localizaciones”, comentó.

En cierto sentido, estos eventos instantáneos “parecen suceder fuera del espacio-tiempo, en eso esto no es una historia que puedas decir que sucede en el espacio-tiempo”, dijo Gisin a LiveScience. “Esto es algo que toda una comunidad de científicos ya está estudiando muy intensamente”.

Gisin y sus colegas detallan sus hallazgos en el ejemplar del 14 de agosto de la revista Nature.


Autor: Charles Q. Choi
Fecha Original: 13 de agosto de 2008
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Editado por augux:
añado aquí un gif animado de la paradoja EPR para continuar con más comentarios
EPR

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Si las teorías físicas fuesen mujeres, ¿cómo serían?

Pero todavia no entiendo a las mujeres

"Pero todavía no entiendo a las mujeres"´

No es poca cosa´ es un estupendo blog que me encanta y que publica: “Si las teorías físicas fuesen mujeres, ¿cómo serían?”

Por Simon Dedeo:

  • La teoría de la gravedad newtoniana es tu novia del liceo. Fue tu primer encuentro con la física. Fue fantástica. Siempre la recordarás, aunque pierdas todo contacto con ella.
  • La electrodinámica es tu novia de la universidad. Muy compleja. Probablemente estarás de novio con ella mucho tiempo más para llegar a entenderla.
  • La teoría especial de la relatividad es la chica que conoces en una fiesta en los dormitorios de la universidad mientras estás saliendo con la electrodinámica. Hacen el amor. No es en realidad un acto de infidelidad porque de todas maneras no pensabas llamarla otra vez, pero tienes una leve sospecha que ella conoce a electrodinámica y que le va a contar todo.

  • La mecánica cuántica es una chica que viene del extranjero aunque no se le nota el acento. Te enamoras profundamente de ella aunque te trata mal. Estás seguro de que flirtea con la mitad de tus amigos pero no te importa. Tienes la certeza de que este asunto va a terminar muy mal.

  • La cosmología es la chica que nunca sale con nadie aunque tiene muchos amigos interesantes. Algunas personas salen con ella sólo para frecuentar a sus amigos.

  • La mecánica clásica analítica es un poco mayor pero sabe cosas que tú no sabes.
  • La teoría de cuerdas anda metida en su propio mundo. No estás seguro si es una chica profunda o simplemente está demente. Si empiezas a salir con ella sabes que nunca verás a tus amigos otra vez. Tendrás teoría de cuerdas para rato, 24 horas al día, 7 días a la semana.


Y anexo enlaces a sus interesantes últimos artículos

Cartoon de Físicos de partículas

Él puede tener un doctorado en fisica de particulas elementales, pero está teniendo un montón de problemas con el formulario de solicitud.

"Él puede tener un doctorado en física de partículas elementales, pero está teniendo un montón de problemas con el formulario de solicitud."

La Einstein-Religión-Cósmica

“Dios es sutil, pero no malicioso”. “Dios no juega a los dados”. la concepción de Einstein era una “religión cósmica”.
Las célebres frases de Einstein parecen ir en contra de esa visión popular según la cual ciencia y religión no se tocan.

Kris Snibbe/Harvard News Office
Así como inventó su física y su estilo de vida, Einstein también inventó su religión
Gerald Holton, profesor de física y de historia de la ciencia, Universidad de Harvard

¿Cuál era su concepción del Universo? según Gerald Holton, profesor de física y de historia de la ciencia de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, la concepción de Einstein era una “religión cósmica”,

En “El tercer paraíso de Einstein”, Holton señala que el físico pasó de un período religioso a otro científico y finalmente a una visión del cosmos que conjugaba a ambos.

Holton tuvo un acceso único a los textos de Einstein, ya que fue designado curador de sus documentos, con el objetivo de ponerlos a disposición de la investigación científica.

El profesor Holton explicó a BBC Mundo en qué consiste el “tercer paraíso” de Albert Einstein.


Einstein hablaba mucho sobre Dios. ¿Cree Usted que creía en Dios?

El Dios en el que creía Einstein era el Dios de Spinoza, de modo que la Naturaleza y Dios se identifican
Gerald Holton

Definitivamente sí. Pero debemos recordar que así como inventó su física y su estilo de vida, también inventó su religión.

Era el Dios de Spinoza, que introdujo la racionalidad en el mundo, de modo que la Naturaleza y Dios se identifican.

¿Cómo llegó Einstein a esta idea?

Un proceso. Cuando niño, recibió instrucción religiosa en una escuela católica. Pero en casa recibió también instrucción en el judaísmo.

Albert Einstein
Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.
Albert Einstein, “El mundo como yo lo veo”

Dejó de un lado este aspecto religioso, y se dedicó del todo a la ciencia. Bastante después por 1929, cuando vio tanto antisemitismo volvió a preocuparse del tema.

En uno de sus textos (…) vemos no sólo que ha estado leyendo a Spinoza sobre ética, un libro que Einstein leyó y releyó muchas veces.

En ese libro Spinoza usó a Euclides como modelo, es decir, usa algunas afirmaciones como axiomas, “Dios existe”, “la naturaleza existe”, entonces, ¿cuál es la relación entre ellos?

Y luego extrae como conclusión que existe una forma de llegar a Dios a través de la naturaleza. Ahí está la conexión entre ambos y eso es lo que Einstein llamó su religión cósmica.

¿En qué consistía esa nueva visión de la religión?

Creía que la religión en el pasado respondía al miedo y en nuestros días a consideraciones éticas, con la idea de un Dios personal que nos atiende a cada uno de nosotros.

Einstein no creía que necesitemos tener un Dios que nos atiende a cada uno de nosotros todo el tiempo
Gerald Holton

Einstein dijo, eso es del pasado. La nueva religión cósmica tendrá lugar cuando entendamos que Dios es inmaterial y mira al Universo como un todo y lo sostiene.

Es una religión que se eleva por encima de lo personal. No creía que necesitemos tener un Dios que nos atiende a cada uno de nosotros todo el tiempo.

¿Dónde queda el libre albedrío?

Está muy explicado en su pequeño libro “Ideas y opiniones”, que recomiendo mucho a todos los lectores.

Einstein no creía en el libre albedrío, estudiaba a Schopenhauer y otros que creían en el determinismo. Einstein creía en la causalidad clásica. Creía que las cosas están determinadas a partir de condiciones iniciales y que el libre albedrío es una ilusión.

Einstein se refirió a la búsqueda de la Verdad y la Belleza y hablaba de una “estructura maravillosa de la existencia”.

¿Cree Usted que sus teorías científicas lo llevaron a esa religión cósmica?

Los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido la Amabilidad, la Belleza y la Verdad
Albert Einstein, “El mundo como yo lo veo”

Muchos físicos creían que la principal razón por la cual una teoría es correcta, antes de que sea posible comprobarla, es que debe tratarse de una teoría de extrema belleza en varios sentidos, en su simetría, en su simplicidad.

La teoría de la relatividad espacial a la que llegó cuando era muy joven era para él una forma de plantear una física de mayor belleza.

Antes de Einstein, la física era vista como una herramienta para resolver problemas planteados por experiencias de laboratorio.

Para Einstein, desde un comienzo, la teoría de la relatividad especial a la que llegó cuando era muy joven, era para él una forma de plantear una física de mayor belleza
Gerald Holton

Einstein dijo desde un comienzo, la tarea suprema de un físico no es hacer eso, aunque también sea un aspecto necesario. La misión principal es entender a los fenómenos físicos en su conjunto, como parte de un todo, vistos desde lo alto, como los vería Dios. Y tratar de hacer más racionales y más bellas las distintas partes.

Por ejemplo, con su teoría de la relatividad especial, lo que dijo fue, hay gente que trabaja con el espacio, o el tiempo, con energía o con masa. Pero cuando uno lo ve “desde lo alto”, ve que la energía y la masa están relacionadas, que el espacio y el tiempo están vinculados en un contínuo espacio tiempo. Él integró fenómenos, en vez de resolver problemas aislados.

Y esa era para él la forma correcta de explicar un Universo estéticamente bello.

En sus artículos sobre ética, Einstein cita a Moisés, Jesús y Budha como “profetas igualmente válidos”.¿A qué se refería exactamente?

Einstein escribió un ensayo sobre ética en un prefacio a un libro de Philip Frank sobre relatividad. Einstein se pregunta, ¿cómo surgen las ideas fundamentales de la ética?

Mahatma Gandhi
Einstein decía que había gente en nuestra historia y los nombra, Moisés, Jesús, Budha, luego incluye también a Demócrito, San Francisco de Asís, Gandhi, que son, en ética, algo así como el equivalente a Einstein en física
Gerald Holton

Se respondió que para eso, se necesita gente muy especial con un talento especial para encontrar esas ideas clave, de las que se deducen otras. Por ejemplo, la idea de que los diez mandamientos llevan a una sociedad mejor.

Él decía que había gente así en nuestra historia y los nombra, Moisés, Jesús, Budha, luego incluye también a Demócrito, San Francisco de Asís, Gandhi, que son, en ética, algo así como el equivalente a Einstein en física, que ven el todo, en vez de ocuparse sólo de castigos y recompensas por pequeños actos.

El libro donde se encuentran estos pensamientos es “Relatividad, la verdad más profunda” Relativity, the richer truth . El prefacio fue escrito por Einstein, que era amigo de Philip Frank, quien fue uno de sus biógrafos.

En general se piensa que la religión y la ciencia no se mezclan.

Seguramente las ideas de Einstein diferían de las de muchos científicos de su época.

Había muchos científicos que no querían oir hablar de estos temas. Pero también había algunos pocos que compartían sus ideas
Gerald Holton

Creo que la mayoría, como Niels Bohr, estaban bastante fastidiados. Es muy conocido, por ejemplo, el comentario de Karl Popper, quien dijo “hablé con Einstien un buen rato, pero habló sobre todo de Dios y fue muy aburrido”.

Así que había muchos científicos que no querían oir hablar de estos temas. Pero también había algunos pocos que compartían sus ideas.

Y yo creo, que en el largo plazo, esa idea del “tercer paraíso” que conecta a la ciencia con la religión será cada vez más atractiva.

Estamos ahora entrando en una fase de la historia en que cada vez más gente se interesa por la relación entre ciencia y religión, y creo que explorarán esas ideas.

Fuente

Más: Einstein el físico y el humano