Evolución del traje de Baño

Evolución de acuerdo a la tendencia de largo y tiempo de secado.

La ropa simboliza las épocas en las cuales uno vive. Paradojalmente, en esta época en la cual los trajes de baño de la mujer se reduce en tamaño, las del género masculino van cada vez agrandándose más. ¿Hasta qué límites puede llegar esta paradoja de la liberalización sexual?

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1986: Futbolista

Este tipo de traje de baño es una asimilación del que popularizaban los futbolistas en aquel entonces (no en vano la primera figura con quien se asocia este estilo de bañador es Carlos Caszely). Se confeccionaba con tela de carpa, era relativamente ceñido y cortaba poco más abajo de los glúteos, con una V invertida en los costados. Secaba a los 5 minutos.

1996: Baywatch

No necesariamente tenía que ser rojo, pero siempre a medio muslo. Referente inmediato de esta prenda es (obvio) Mitch Buchanan, el protagonista de Baywatch. Se confeccionaba con tela de plumón y se arrugaba con facilidad. Su impermeabilidad era categóricamente inferior a la del modelo 1986: secaba a los 15 minutos siempre y cuando el sol pegara fuerte. Sin embargo, como el sol perdía vigor cuando el bañista salía del balneario, se vio en la necesidad de “cambiarse el short”: he ahí la razón que desde este año se empezaran a construir (insalubres unos, otros no tanto) vestidores.

2006: Surfista

En los tiempos que corren, el traje de baño parte tres dedos debajo de la cintura y llega tres dedos debajo de la rodilla. Si bien se conserva la tela de plumón, ahora viene extra almidonada, lo cual evita las permanentes arrugas del traje de baño estilo Baywatch. ¿El problema? Prácticamente no secan antes de media hora. Para su buen uso, debería vestir la prenda acudiendo al balneario en las horas de mayor radiación solar (a pesar de que eso sea factor generador de cáncer a la piel).

2016: Malabarista

En 2016, se llevará el atuendo de payasito malabarista. Con suspensotes específicamente localizados para esconder los pecaminosos pezones masculinos. Serán aún más holgados que los de estilo surfista (si el joven usara la variante Aladino, su grupo de amigos varones lo elevará a la categoría “ídolo”) y estarán confeccionados de algodón a medio refinar. Si la persona desea ir a la playa a “mojarse”, lo hará a mediodía (necesitará 2 horas para secar su traje de baño al calor del sol). Si desea ir a “lucirse”, la cama elástica será la instancia para el lucimiento de sus atributos (para entonces, Reñaca concesionará 200 espacios para camas elásticas, convirtiéndose así en el Pichilemu del salto en cama elástica).

2026: Mecánico

El último grito de la moda será en 2026 el traje de baño estilo overol, hecho en mezclilla. Constará de ocho botones hasta la entrepierna y más abajo tendrá seis botones por pierna, casi como si fuera un sensual enterito de bebé extra large. Si el sujeto deseara mojarse con este notable bañador, tendrá que acudir al balneario a eso de las 9-10 de la mañana, con tal de tener su tenida seca antes de que anochezca. A menos que prefiera todavía atreverse a usar uno de esos permanentemente atestados vestidores (en 2026, se deberá pedir hora para disponer de 7 minutos de uso de vestidor, por el cual se cobrará lo que actualmente son $2.500).

2036: Sacerdote

Si bien los diseñadores nunca intentaron emular la sotana característica de los sacerdotes, esta túnica hecha a base de lana a medio refinar, se le parece bastante. Si el varón de 2036 pretende mostrar aún más sex appeal, comprará el accesorio de la capucha, conformando sendas prendas un estilo similar a la burqa de las mujeres afganas. A estas alturas ya el hombre ni siquiera se bañará, sino que se pasará toallas húmedas por donde sienta calor, previniéndose de hacer gestos técnicos indecorosos.

Publicado por Bruno Córdova

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